La nueva ola nuclear: una oportunidad para Argentina

La energía nuclear resurge impulsada por la agenda climática y la fuerte demanda eléctrica de tecnologías como la IA y los data centers.

CPN Angeles Terán

9/19/2025

Durante 2024 la energía nuclear volvió a escena. El World Nuclear Performance Report 2025 de la World Nuclear Association (WNA) muestra una industria que recupera ritmo: más de 400 reactores en operación, más de 60 en construcción y récord de generación, con un desempeño sostenido y factores de carga altos. No es un rebote: la agenda climática y la seguridad de suministro reubicaron a la nuclear como aliada de las renovables para descarbonizar sin perder firmeza en la red.

Ese repunte llega tras una década de cierres por decisiones políticas y percepción ambiental. Alemania apagó sus últimas tres centrales el 15 de abril de 2023, y Francia cerró Fessenheim en 2020 dentro de su ley de transición. Hoy el péndulo gira: con precios volátiles y metas de emisiones más exigentes, varios gobiernos vuelven a abrir la puerta a la nuclear. El hito simbólico fue la COP28, donde más de 20 países firmaron una declaración para triplicar la capacidad nuclear hacia 2050 e invitaron a incluirla en el financiamiento climático.

La demanda que viene empuja en la misma dirección. Data centers, IA y cripto crecerán fuerte en consumo eléctrico y ya miran a los reactores modulares pequeños (SMR) como opción limpia y despachable para nuevos polos de carga. Para dimensionar: el uso eléctrico combinado de Amazon, Microsoft, Google y Meta más que se duplicó entre 2017 y 2021 hasta aprox. 72 TWh, según la Agencia Internacional de la Energía (IEA). El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) también registra el interés de estos sectores por la nuclear avanzada. Además, la IEA proyecta que la inversión anual en SMR podría subir de USD 5 mil millones hoy a USD 25 mil millones en 2030.

En este tablero, Argentina destaca en América Latina: es uno de los tres países de la región que generan electricidad nuclear, junto con Brasil y México. Con Atucha I, Atucha II y Embalse, la nuclear aportó 10.449 GWh en 2024 (aprox. el 7% de la electricidad del país). El país ya está dando el siguiente paso con la Central Argentina de Elementos Modulares (CAREM-25), un SMR de diseño nacional de 32MW que se encuentra en construcción. Este desarrollo se apoya en un ecosistema único: la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) como vector de I + D, Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA) en operación y proyectos, INVAP con trayectoria exportadora (p. ej., el reactor de investigación OPAL en Australia) y el Instituto Balseiro formando cuadros de excelencia.

Con una señal política global para triplicar la capacidad nuclear, una ola de demanda firme (data centers/IA) y un entramado local que combina tecnología propia, operación probada y talento, Argentina tiene una ventana concreta: consolidar su base nuclear, terminar y validar CAREM como demostrador SMR y profundizar la exportación de tecnología y servicios (radioisótopos, ingeniería, O&M). La conversación mundial volvió a mirar a la nuclear; Argentina ya está en la mesa y puede jugar para ganar.

Fuentes: World Nuclear Association – World Nuclear Performance Report 2025; DOE-EE. UU. (Declaración COP28); IEA (72 TWh Big Tech; inversiones SMR); OIEA/PRIS (Argentina 2024; CAREM).